solo es angosto, pero si cabes tu
y puedes andar, es suficiente
mira bien a los que te encuentres,
pues traen el tiempo encima
ellos vienen tu apenas vas.
Abre bien tus ojos para que
al caminar no tropieces
con los que se arrastran,
te pueden hacer caer, porque
si caes te arrastraran con ellos,
y desgastaras tu rostro,
y liso no tendrás nombre,
no serás alguien.
Camina pues, firme y seguro,
no de puntas como el que acecha,
pero con cautela, pisa fuerte
que la huella quede grabada
y la senda bien trazada,
no para que regreses,
sino para aquellos,
que detrás de ti caminen.
ARC/MLPR/MPL.







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